NI UNO MÁS
Hace dos o tres días, como en cada periodo postvacacional, la Dirección General de Tráfico hacía públicas las cifras de muertos por accidentes de circulación en las carreteras en la pasada Semana Santa. Parece ser que los datos son esperanzadores, si tomamos como referencia el mismo intervalo de tiempo del año pasado: un descenso de casi el 40% en el número de fallecimientos por esta causa y en estas fechas; pero sin olvidarnos de las más de sesenta personas que dejaron su vida en el asfalto y a cuyos familiares poco importará la celebración de estas frías estadísticas por parte del resto de los ciudadanos. Podemos congratularnos con las medidas adoptadas por las autoridades para solucionar un problema que en los últimos años se estaba convirtiendo en la peor de las epidemias, si se me permite la expresión. Carné por puntos, modificación del Código Penal, aumento de las cuantías económicas de las multas, entre otras, son algunas de estas medidas que hacen que nos preguntemos si son la causa directa o indirecta de la disminución del número de víctimas mortales y de accidentes de tráfico o si, por el contrario, todo esto es producto de la casualidad y nos encontraremos cualquier fin de semana con el cambio de la tendencia descendente. Si fuéramos optimistas podríamos pensar que poco a poco los conductores van siendo más conscientes de lo que...
Read More

