El traje de San Juan

El traje de San Juan

CuandRosa-Maria-Lópezo llega el mes de junio, Coria deja de ser la ciudad inmóvil, como la describiera Ortega y Gasset, algo empieza a moverse, todo en ella huele a San Juan, huele a toro. A partir de la madrugada del 23, se afronta el riesgo y se oculta el miedo, se deja la ropa de la rutina y muchos de sus habitantes se colocan un traje reversible: por fuera el típico de la fiesta (pantalón y camisa blancos, fajín y pañuelo rojo) y por dentro, el de la hospitalidad, comprensión, amistad, no solo con sus convecinos, sino con los forasteros, ofreciéndoles información si la requieren, y su hospitalidad, ponche y viandas.

Los corianos, inquietos, a escasos días para que den comienzo los Sanjuanes, saben que es hora de desempolvar el traje reversible, lavar las emociones, planchar el miedo, disfrutar con la alegría del encuentro, del ligue, vivir la juventud a tope. Antiguamente se hizo popular un refrán: La que en San Juan sanjuanea, en marzo marcea. Porque todo se relaja con el ponche, el calor y la charanga.

Con ese traje puesto, se olvida uno de las preferentes, los bancos, problemas personales, violencia, inquina, personajes indeseables: Bárcenas, Gürtel y compañía, los de los EREs, Noos, etc., para centrase solamente en el toro como eje central del festejo.

Lo malo es que las fiestas han durado apenas una semana porque, una vez pasadas, el traje reversible vuelve a colgarse en el armario de la cotidianeidad, lavado lo de fuera ─eso sí─, pero olvidado muchas veces lo de dentro, ese pozo de valores que dejamos aflorar durante las fiestas, y se vuelve a lo de siempre: individualismo, apatía, envidia, rencor, egoísmo. De nuevo cada cual se coloca el suyo, el que llevará el resto del año, y se olvidará del buen rollo que reinó en toda la ciudad en esos días de toros.
El motivo de ese desprendimiento, de esa generosidad y las buenas intenciones que emana en esos días, es el toro; habría que pensar en incrementar estos festejos para que cada año fuéramos más solidarios. Claro que, con la Sociedad Protectora de animales hemos topado, amigo Sancho, que diría don Quijote.

Si en estas fiestas Coria vibra, cobra vida más que en todo el año y nos torna mejores, habría que sacar ese traje reversible en muchas más ocasiones. El mundo iría mucho mejor.

Una vez bajado el telón de las fiestas, se vuelve al trabajo (el que lo tenga), a la rutina, a disfrutar del verano mitigando el calor en las piscinas, yendo de vacaciones (los privilegiados que puedan) o tomándose un helado en una terraza. Y sigue pasando el tiempo inexorable hasta que el próximo año suene de nuevo el chupinazo que anuncia el inicio de las fiestas, y que ha llegado la hora de desempolvar de nuevo el traje sanjuanero.

Rosa López Casero

About The Author

X Aniversario Coronación Inmaculada Concepción

ENTREVISTA jOSE FRANCISCO MORENO MORENO ATLETA TORREJONCILLANO

Fotografías de Torrejoncillo 2017

15894958_1398262083539043_327164093575740734_n 16832001_1437470382951546_9131995247328363484_n 17190745_1648930795133495_5963857327438205887_n 17796553_1480466265318624_715909079631607295_n 17862347_1490070971024820_4703507969360776351_n 19702079_1791196954240211_2390050626019197913_n 20637853_1835173903175849_1693081724908735949_n 22449902_1668907356455293_8027301228098819506_n 24177208_1760520960681442_1473524296546150176_n

Normas en TTN

Existen unas normas que se deben cumplir, por favor leelas antes.

Normas en TTN