Esencia de Mujer

8 DE MARZO 2012

DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

Eres la esencia de la vida. Tú, mujer, que abres tus entrañas para parir a tus hijos. Con dolor. Que los amamantas, educas, sustentas. Tú, mujer, que te pasas las noches en vela esperando que tu último polluelo vuelva a su nido en las frías madrugadas. Escuchas y aconsejas al marido,  te preocupas de tus hijos.

Y cuando tus padres, o sus padres  enferman, o dejan de conocer a los que le rodean, o sufren enfermedad terminal, siempre, siempre estás tú ahí, mujer.

Y dicen que eres el sexo débil. ¡Qué ironía!

Agustina de Aragón, Isabel, la reina católica, Juana de Arco y tantas otras, han dejado su impronta en las páginas gloriosas de la Historia, y en la actualidad, una mujer, Angela Merkel es la líder en Europa, y tira del carro de la crisis y aconseja, impone, y los varones, los machos de los demás países, la obedecen y la respetan.

Tú, mujer has brillado en la política, las artes, la ciencia. Y, la mayoría de las veces, porque la sociedad no te lo ha permitido, has estado en la sombra, trabajando, orientando, sirviendo, aguardando, haciendo aquello que te dejaban hacer…

  Tú amortajas a tus seres queridos, sorbiéndote las lágrimas, desde un silencio áspero, y vuelves a la brega, con tesón, día a día.

Tú mujer, siembras ternura con un gesto, una frase, sabes ser generosa y practicar el perdón.

Tú mujer cambias y mudas, como el mundo, como todos, pero en tus ojos siempre pueden mirarse los otros, y estás ahí, cobijando a la familia, siempre dispuesta a darlo todo por los tuyos, los parientes o los amigos. Y, suele pasar, que cuando la mujer muere, se deshace el núcleo, porque se quiebra la urdimbre que los unía a todos. Y si alguna vez, mujer te sientes agobiada, acércate a la caja de los sueños y teje telarañas de colores, para paliar el tedio cotidiano y seguir con la rutina del día a día.

Puede que el viento de la vida te haya llenado los ojos de tristeza, que las espinas hayan aguijoneado tu vida, tantas veces, quizá; pero al igual que el junco se dobla y no se parte, y vuelve a enderezarse, tú también eres capaz de levantarte y volver a caminar.

 Olvida las ortigas del camino y sal a la calle, invéntate de nuevo.

Hoy a ti te digo, Mujer, con mayúsculas, que sorbas la vida, no la mires pasar, vive con pasión cada día, cada hora, porque pueden ser las últimas.

Decía la gran escritora Ana Mª Matute que “no somos otra cosa que las niñas que fuimos, en cuerpos de adultos” .

Y hoy te digo a ti Mujer: Ámate, acéptate como eres, cree en ti, en tus posibilidades. Tienes el derecho a equivocarte. Y a aprender de tus errores.

Mujer: pasa de los halagos, de la envidia, apártate de las personas ruines, hipócritas, malhumoradas, de los que aplauden cuando estás arriba, pero que te abandonan cuando caes ; mantén tu libertad, comparte penas y alegrías con tus amigos, no te cierres al amor. Piensa que Amor produce Amor y Odio produce Odio, por eso, ama siempre.

Mujer. Sé capaz de encontrar un instante de felicidad cada día. No te vuelvas una amargada, sonríe a la vida porque aún estás viva. Para que cuando ya no estés, alguien piense que mereció la pena haberte conocido.

Mujer: no te busques en el espejo, búscate en los otros, en sus miradas, en sus fatigas. Siempre estarás allí para socorrerlos. Porque tu naturaleza te impele a ayudar, a darte. Porque eres así… Simplemente, porque Dios te hizo mujer.

                      ROSA LÓPEZ CASERO

 

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