EL PELIGRO DE MIRAR DIRECTAMENTE AL SOL EN EL ECLIPSE
El peligro principal es el daño directo en la retina concretamente en la mácula que es la zona en la que tenemos la máxima visión. Esta lesión puede ser irreversible produciendo CEGUERA dependiendo del tiempo de exposición al sol sin la protección adecuada. Además de la ceguera irreversible también se pueden producir escotomas (zonas de ceguera en la visión central) o metamorfopsias (percepción de las imágenes de forma distorsionada). Insistimos que estas lesiones pueden ser IRREVERSIBLES y dejar al paciente ciego para toda la vida.
Las gafas oficiales certificadas nos protegen al bloquear la radiación dañina para la retina al estar realizadas con materiales de alta densidad que filtran y bloquean estas radiaciones solares como son los rayos ultravioleta o la radiación infrarroja e incluso atenúan la luz visible.
Las gafas deben cumplir la normativa internacional de seguridad para poder observar el eclipse. No deben utilizarse las gafas de sol habituales, telescopios, lupas, radiografías, cristales ahumados ni otros dispositivos caseros similares. La normativa ISO 12312-2 es la directriz internacional que regula estos cristales y se pueden adquirir en los centros ópticos.
Enrique Santos Bueso

