“El día que nací yo ,no había comadrona en mi pueblo, Mirabel, pero mi madre, con su fuerza me dio la vida. Éramos

siete hermanos. Con pocos años me traslade a Madrid con unas tías para ayudarles a ellas. Después me case y tuve cinco hijos. Toda mi vida la he dedicado al cuidado de mi familia, mis hijos, padres y abuelos. Llevo actualmente siete años en la residencia. Aquí no me falta nada. Pues con esta descripción concreta pero llena de vida dedicada a su familia y al trabajo en la casa, Juana lleva sus 103 años, gozando de una salud que muchos la quisiéramos, ya que tan solo toma una pastilla, para dormir.

Es una mujer llena de vitalidad y sabiduría desgrana palabras de entusiasmos y muy agradecida por todo aquello que le haces.

Es una mujer muy participativa en las actividades del centro del centro, donde no falta nunca a la terapia que cada día se imparte en el centro.

En el centro residencial todo el personal que trabaja allí y su compañeras y compañeros, el dicen la “ Grande”, por que lo es por dentro y por fuera.

Dicho día lo ha celebrado con su familia y el centro de mayores “ San Nicolás de Bari• de nuestra localidad vecina de

Coria.

Como podemos ver es un ejemplo a seguir en estos tiempos en los que el envejeciendo de las personas es mucho anterior a esta edad.

Desde aquí queremos felicitarla y haremos nuestras las primeras palabras con las que ha comenzado a describirse cuando le preguntamos que ha hecho para cumplir los 103 años, el pasado martes 16 de Mayo.

Esperamos que la señora Juana, siga cumpliendo más, ella nos responde que hasta que Dios quiera.